En este episodio de PrideMe: El Podcast, Juancri recibe a Simón de la Costa, psicólogo, activista y creador de contenido de San Antonio, para explorar una pregunta que parece simple pero tiene muchas capas: ¿qué es realmente el orgullo? No el glitter, no la marcha, sino lo que ocurre adentro cuando une deja de esconderse.
Es una conversación grabada en el Hotel W de Santiago, pocos días antes de la marcha del orgullo, y tiene esa energía particular de dos personas que han hecho su propio proceso y pueden hablar con honestidad, con humor y sin pretensiones. Si estás en ese momento de preguntarte qué significa ser parte de la comunidad o cómo se vive el orgullo cuando no eres une activiste visible, este episodio es para ti.
el orgullo no es una categoría, es un proceso
Una persona del público le preguntó al podcast algo que muchas personas LGBTIQ+ se preguntan cuando están dando sus primeros pasos: ¿tengo que ser activista? ¿tengo que ir a la marcha? ¿tengo que tener amigos gay?
La respuesta de Simón fue directa: no estáis obligado a nada.
«Yo creo que el orgullo es no negar. No más. Ojalá que no niegues aunque sea ahí», dijo Simón. Para él, el orgullo no tiene que ver con la visibilidad pública ni con los códigos estéticos de la comunidad. Tiene que ver con no avergonzarse de lo que se es, aunque nadie más lo vea.
Juancri lo completó desde su propia experiencia: el orgullo también es una emoción, y está en el extremo opuesto de la vergüenza. No es una declaración política ni una actuación. Es poder despojarse de la vergüenza para vivir más consciente de quién eres.
Eso puede ocurrir en una marcha con miles de personas. Pero también puede ocurrir cuando le das la mano a tu pareja frente a tu familia por primera vez y no te importa lo que piensen. Ambas cosas son orgullo.
crecer en región: más silencioso, más solo
Simón es de San Antonio, y eso marca buena parte de su mirada. Crecer como persona queer en una ciudad pequeña es una experiencia que muchas personas no conocen porque el relato dominante del orgullo siempre ha sido urbano, centralizado en Santiago.
«Yo creo que lo primero que pasa es que estáis como super escondido y solo, porque en general no hay tanto como barrio gay o discos o escena», contó Simón. Sin referentes cercanos, sin espacios, la identidad se construye con mucho menos material y mucho más miedo.
Su primera marcha fue recién en 2018, en Santiago. En San Antonio, la primera fue años después. Hay personas que crecen toda una vida sin haber pisado una.
Eso no significa que no tengan orgullo. Solo que el camino ha sido más solitario.
el armario: un privilegio oscuro
Simón tiene una forma de hablar del armario que no suele aparecer en el discurso más militante: lo llama privilegio. No para romantizarlo, sino para explicar por qué muchas personas lo eligen y por qué eso tiene sentido.
Dentro del clóset no hay discriminación visible. Hay oportunidades laborales que de otro modo se cierran, paz familiar, la posibilidad de andar por la calle sin ser señalado. En un contexto donde la violencia hacia personas LGBTIQ+ es real, quedarse en el armario puede ser una decisión racional.
«El armario yo entiendo que la gente se queda. Es un privilegio. Pero igual es oscuro en algún sentido, porque no está viviendo tu real identidad. Por ende yo creo que la gente se frustra mucho.»
Lo que Simón describe no es una crítica a las personas que eligen el armario. Es una observación sobre lo que cuesta ese silencio a largo plazo: no construir para uno mismo, vivir para la percepción que otros tienen de ti.
ser visible en la televisión con miedo y sin renunciar a uno mismo
Simón participó en un reality show, «Tierra Brava», y eso lo expuso a un público que no lo conocía y que no había elegido seguirlo. Fue intimidante.
«Me dio miedo. Susto, un poco. Porque si bien yo tengo mis redes sociales, la gente que me sigue le gusta mi contenido. Pero llegué a la televisión, un público masivo, y me dio miedo que no me quisieran.»
No era un miedo abstracto. Era la memoria de años de bullying, de violencia, de haber conocido de cerca esa parte de la sociedad que rechaza. Y aun así fue. Fue siendo él mismo, con sus palabras, con sus gestos, con su forma de hablar, sin negociar eso.
Lo que le devolvió el reality fue inesperado: mensajes de personas que le decían que gracias a él habían podido hablar con su papá, o que habían cambiado la percepción que tenían de la diversidad. La gente lo vio más allá de su disidencia, y eso fue lo reconfortante.
Para Juancri eso es también una definición de orgullo: ser valiente. Elegir ser uno mismo cuando millones te están mirando, en lugar de diluirte para ser más aceptable.
el orgullo como canción apropiada: sobre resignificar el daño
Hay un momento del episodio que vale la pena destacar. Simón habla de «Pluma Pluma Gay», la canción que usaban para hacerle bullying en el colegio.
Durante mucho tiempo le tuvo miedo. Le molestaba escucharla, le traía recuerdos malos. Hasta que un día, en un bus hacia Santiago, la escuchó de nuevo, se puso a llorar, y la encontró preciosa.
Ahora la pone en los carretes. Es un himno para él.
Ese proceso de tomar algo que fue usado para dañarte y convertirlo en tuyo es una forma concreta de orgullo. No requiere marchar. No requiere visibilidad pública. Requiere tiempo, proceso y, como dice Simón, paso a paso.
preguntas frecuentes sobre el orgullo LGBTIQ+ y su significado
¿Qué es el orgullo LGBTIQ+ desde la psicología?
El orgullo es la emoción opuesta a la vergüenza. Desde un enfoque psicológico, se trata de poder reconocer y aceptar la propia identidad sin ocultarla ni sentir que hay algo malo en ella. No tiene que ver con exhibición, sino con autoafirmación.
¿Tengo que ir a la marcha para considerarme parte de la comunidad?
No. La marcha es una expresión pública del orgullo, pero no la única ni la obligatoria. Hay personas que viven su orgullo de formas mucho más privadas y eso es igual de válido.
¿Puedo sentir orgullo si todavía no he salido del clóset?
Sí. El proceso de orgullo comienza antes del coming out. Reconocer internamente quién eres, aunque no lo hayas contado a nadie, es ya una forma de dejar de negar lo que eres.
¿Por qué es más difícil vivir el orgullo en regiones o ciudades pequeñas?
Por la falta de referentes, espacios seguros y comunidad visible. En contextos más homogéneos hay más presión social, más riesgo de violencia y menos lugares donde encontrar personas que hayan vivido algo similar.
¿Y si tengo preguntas sobre mi identidad o me está costando este proceso?
Hablar con une psicólogue que entienda la experiencia LGBTIQ+ puede hacer una diferencia real. En PrideMe trabajamos con un equipo especializado en salud mental afirmativa. Agenda una primera sesión gratuita y conversa sin presión.
si este proceso te pesa, no tienes que cargarlo solo
El orgullo no llega de un día para otro. Para algunas personas viene fácil; para otras es un camino de años, con miedos reales, rechazos, y mucho trabajo interno. Los dos tienen razón.
Si estás en ese proceso, o acompañando a alguien que lo está, en PrideMe tenemos un equipo de psicólogues formados específicamente en salud mental LGBTIQ+. No tienes que saber bien lo que necesitas para pedir ayuda. A veces solo necesitas un espacio donde no tengas que explicarte desde cero.
Agenda tu primera sesión gratuita en PrideMe.