Este episodio de PrideMe: El Podcast llegó con una particularidad que pocas veces se da: el invitado, Henry Meneses, creador de contenido LGBTIQ+ y referente de la comunidad en TikTok, fue en algún momento paciente del propio conductor. Juancri, psicólogo fundador de PrideMe, lo presenta con esa honestidad que caracteriza al podcast, y lo que sigue es una conversación que va del gaming al coming out tardío, de la autoestima a casarse con un hombre.
Si alguna vez te preguntaste qué tiene que ver la terapia con el activismo, o si vale la pena ir a un psicólogo LGBTIQ+ cuando tu motivo de consulta «no tiene nada que ver con ser gay», este episodio responde eso mejor que cualquier artículo.
de Twitch a TikTok: cómo nació un activista sin querer serlo
Henry no empezó haciendo activismo. Empezó a streamear videojuegos durante la pandemia, casi por accidente, y se dio cuenta rápido de que la comunidad gamer era «super machista, super elitofóbica». Cuando jugabas mal, te decían que jugabas como mujer. Cuando jugabas mal de otra manera, eras gay. Sin que nadie dijera nada todavía, ya había una sentencia.
Desde ahí empezó a comentar, a cuestionar, a hacer conversatorios en vivo. La gente empezó a llegar. Henry cuenta que le escribían niñes diciéndole: «te estoy viendo y creo que soy gay, ¿cómo lo hago?» Eso cambió algo en él. Dejó de streamear tanto y empezó a hablar más. Hoy TikTok es su plataforma principal y sigue activo, en parte porque el material nunca se acaba.
«Me cuesta de hecho incluso más buscar contenido entretenido», dice, «porque me daado cuenta que podría hablar de cosas tristes todo el día.»
Eso no lo dice con amargura. Lo dice como alguien que mide con claridad cuánto falta todavía.
el coming out no es un evento, es un camino que no termina
Henry creció en un ambiente conservador. Tuvo polola cuatro años. Se imaginaba la vida de esa manera: casado joven, labrador retriever incluido. Siempre supo que algo no encajaba, pero nunca le puso nombre hasta que la relación terminó y fue a terapia.
El proceso fue largo. Primero aceptó que era bisexual u homosexual, «alguna cuestión». Después vino la etapa de «soy gay pero no soy como ellos». Después la etapa de «soy gay pero no soy loca». Y de a poco, esa persona que se restringía, que hablaba más bajo, que controlaba los gestos para que «no se le note la pluma», fue soltando.
Hoy habla de su marido en la tele y en redes. Pero admite que incluso ahora, con todo ese recorrido, hay momentos en que su voz cambia o baja un poco en ciertos ambientes.
«Me voy dando cuenta como en eso que a veces me veo que me aprieto, como que ya no soy la persona que quiero ser.»
No lo dice como una confesión de fracaso. Lo dice como alguien que aprendió a leer las señales de su propio cuerpo.
por qué ir a un psicólogo LGBTIQ+ aunque «no sea por eso»
Una oyente del podcast le mandó una pregunta a Juancri: es lesbiana, quiere ir a terapia, pero su motivo de consulta no tiene que ver con ser lesbiana. ¿Va a un psicólogo LGBTIQ+ o con cualquiera?
Henry respondió desde su experiencia personal. Tuvo dos terapeutas: una heterosexual que hizo «trabajo de relojería» con él y lo ayudó a salir del closet, y Juancri. La diferencia, según él, no era que una fuera mala y el otro bueno. Era otra cosa:
«Era como yo sé que tú sabis lo que yo sentí. Yo sé que tú viviste esta discriminación o este miedo o la voz o el cómo me muevo.»
Esa empatía mutua, dice, cambia lo que uno se atreve a hablar y cómo. No hay que educar al psicólogo. No hay que explicar desde cero qué es el miedo a que «se te note». La persona al frente ya lo vivió también.
Juancri agrega que en su experiencia, casi siempre el motivo de consulta que «no tiene que ver con la orientación sexual» termina teniendo que ver. No porque ser LGBTIQ+ sea el problema, sino porque el mundo en que uno creció reacciona a eso, y eso deja marca en la autoestima, en los vínculos, en cómo uno se mueve por los espacios.
autoestima: no es un destino, es una práctica con días buenos y malos
Una parte del episodio que quedará en la memoria de quienes lo escuchen es cuando Henry habla de la autoestima sin romantizarla.
«La gente siente que cuando uno trabaja la autoestima un día se va a despertar y es como soy el más rico del mundo y nunca voy a dejar de serlo.»
No funciona así. Lo que Henry encontró en terapia no fue esa permanencia. Fue una herramienta: poder tener un día malo sin lapidar a eso que lleva adentro. Poder reconocer los días buenos también. Aprendió a hablarse distinto, a premiarse sin que el premio sea material, a sacarle fotos a los momentos en que se siente bien para volver a verlos cuando no.
Hoy dice, con convicción, que está orgulloso de sí mismo. Y eso, en alguien que antes callaba para que no se le notara quién era, no es poca cosa.
activismo desde lo positivo: una apuesta deliberada
Henry menciona algo que a veces se pierde en las conversaciones sobre activismo LGBTIQ+: que la mayoría del contenido sale del dolor, de las noticias malas, de la discriminación documentada. Y que eso agota.
Su apuesta es otra: buscar también el activismo desde lo positivo. El video de la mamá que abraza a su hijo cuando sale del closet. Las historias que muestran que se puede vivir bien, no solo sobrevivir.
«Creo que educar desde el miedo no me gusta tanto.»
No lo dice para negar la realidad, ni para ignorar lo que falta. Lo dice como estrategia. Si el objetivo es que más personas se sientan menos solas y menos raras, quizás parte del camino también es mostrar que hay felicidad posible.
preguntas frecuentes sobre terapia y activismo LGBTIQ+
¿Qué hace diferente a un psicólogo LGBTIQ+ frente a uno que no lo es?
No es que los psicólogues no afirmativos sean necesariamente dañinos, aunque algunos sí lo son. La diferencia está en que con un profesional LGBTIQ+ no hay que educarlo ni explicarle el contexto desde cero. Hay empatía de experiencia compartida, y eso cambia lo que uno se atreve a decir y a explorar.
¿Puedo ir a terapia si mi motivo de consulta no tiene que ver con mi orientación sexual o identidad de género?
Sí, y de hecho es recomendable ir de todas formas. Como dice Juancri en el episodio, casi siempre hay una conexión que al principio no se ve. El cómo uno aprendió a moverse por el mundo tiene que ver con la identidad, aunque el problema que traigas parezca otro.
¿El coming out se hace una vez o sigue pasando?
Sigue pasando. Henry lo explica bien: uno sale del closet cada vez que menciona a su pareja, cada vez que entra a un espacio nuevo, cada vez que tiene que decidir si dice «marido» o no. No es una falla. Es parte de vivir en un mundo que todavía no lo hace fácil.
¿La autoestima se «arregla» con terapia?
La terapia no entrega autoestima perfecta y permanente. Lo que puede dar son herramientas para los días malos, para no lapidar desde el propio dolor, para reconocer los avances aunque sean pequeños. Henry lo resume con claridad: hay días buenos y malos, pero el camino va subiendo.
¿Dónde puedo buscar apoyo psicológico si soy parte de la comunidad LGBTIQ+?
En PrideMe contamos con un equipo formado en salud mental afirmativa para personas LGBTIQ+, incluyendo personas trans, no binarias, gays, lesbianas y bisexuales. No hay que explicar nada desde cero. Agenda tu primera sesión en prideme.cl.
si esto resonó, hay un paso que puedes dar hoy
Henry pasó de ser el chico callado que bajaba la voz para que no se le notara quién era, a ser alguien que habla de su marido frente a cámara y ayuda a miles de personas a sentirse menos solas. Ese recorrido no fue espontáneo. Fue trabajo. Fue terapia. Fue atreverse.
Si hay algo que te estuvo apretando mientras leías esto, ese puede ser el momento para dar el primer paso. En PrideMe puedes agendar una sesión con psicólogues que entienden tu mundo sin que tengas que explicarlo todo desde cero. Entra a prideme.cl y revisa cómo empezar.