Hay preguntas que muchas personas de la comunidad se hacen en silencio. ¿Necesito ir al psiquiatra o con mi psicólogue es suficiente? ¿Me van a empastillar? ¿Significa que estoy «muy mal»? En este episodio de PrideMe: El Podcast, Juancri habló con la doctora Francisca de la Barra, médico residente de psiquiatría y parte del equipo PrideMe, para desarmar esos miedos uno por uno y explicar con claridad cuándo y por qué puede ayudar ir a une psiquiatra.
La conversación también entra en terreno que pocas veces se toca abiertamente: cómo la historia de patologizar la homosexualidad y la transexualidad sigue pesando en cómo la comunidad LGBTIQ+ se relaciona con la psiquiatría hoy. Y por qué eso tiene sentido, aunque ya no debería ser así.
psicólogues y psiquiatras no son lo mismo
Uno de los primeros mitos que aparece en el episodio es la confusión de roles. Mucha gente llega a terapia sin saber bien qué hace cada une.
La Dra. Francisca lo explica directo: la psicología es una carrera y la psiquiatría es una especialidad médica. Elle psicólogue no puede recetar medicamentos. Le psiquiatra sí, porque primero estudió medicina, hizo su residencia de médico general, y luego se especializó. En su caso, está terminando su residencia en psiquiatría de la adolescencia.
Esa diferencia importa porque el tratamiento de salud mental tiene varios pilares. «El medicamento va a ayudar un 40%, la terapia va a ayudar otro 40%, y lo que la persona también haga son pilares de tratamiento», dice la Dra. Francisca en el episodio. Dormir bien, moverse, tener red de apoyo, lo que sea que funcione para cada persona.
No es uno o el otro. En muchos casos, es los dos.
cuándo tiene sentido consultar a une psiquiatra
Esta es la pregunta del episodio. Y la respuesta no es «cuando estés muy mal» ni «cuando no puedas salir de la cama».
La Dra. Francisca da ejemplos concretos: cuando hay diagnósticos como trastorno bipolar, donde la evidencia es clara sobre el beneficio de un tratamiento farmacológico complementario. Cuando alguien lleva un año en psicoterapia y siente que no avanza. Cuando las crisis de pánico son frecuentes. Cuando hay antecedentes familiares de depresión u otros trastornos.
«Si alguien se siente estancado, busquen, vayan, prueben», dice en el episodio. «Si les cayó mal, buscan otro, una segunda opinión, porque a veces también ocurre eso.»
Juancri lo dice desde su experiencia como psicólogo clínico: el 99,9% de les pacientes que atiende son personas que funcionan dentro de un espectro de normalidad, y aun así deriva a psiquiatría cuando ve que la terapia sola no está siendo suficiente. El cambio que ve en sus pacientes cuando el tratamiento se complementa es real.
los mitos del medicamento que más frenan a la gente
El miedo a «quedar atontade» es el más común. Y la Dra. Francisca lo entiende, porque ella misma toma antidepresivos y lo dice sin rodeos: «Me cabe mejor mi cerebro con antidepresivos que sin antidepresivos.»
Lo que explica en el episodio es que hay efectos adversos al inicio, especialmente con los antidepresivos tipo ISRS, como fatiga, mareo leve o dolor de cabeza, que habitualmente duran entre 7 y 10 días y después desaparecen. Y que si alguien se salta una dosis y se siente mal, eso no es dependencia.
«Los antidepresivos no tienen la facultad química de generar tolerancia ni abstinencia», explica. Lo que pasa cuando se salta la dosis es que el cerebro nota la baja de concentración del neurotransmisor porque el medicamento estaba haciendo parte del trabajo. Nada más que eso.
Otro mito que desmonta: que los antidepresivos son solo para la depresión. «Es un término mal llamado, porque es una familia de fármacos que ocupamos para múltiples cosas: depresión, estrés postraumático, crisis de pánico, trastornos adaptativos.»
Importante: toda indicación de medicamentos la hace un profesional en consulta, considerando la historia particular de cada persona. No hay un protocolo universal, y el trabajo de encontrar lo que funciona lleva tiempo y ajustes.
despatologizar: la homosexualidad y la transexualidad no son enfermedades
La OMS recién quitó la homosexualidad de su listado de enfermedades en 1990. La transexualidad dejó de ser «trastorno de identidad de género» en el DSM en 2012, cuando se cambió a «disforia de género», y el CIE-11 de la OMS en 2022 avanzó hacia el concepto de «incongruencia de género».
Esos cambios no son solo semánticos.
La Dra. Francisca lo dice bien en el episodio: «No todas las personas trans tienen disforia de género. Un niño trans puede ser completamente saludable sin ningún problema de salud mental, y solo basta un ambiente contenedor.» La disforia, cuando aparece, tiene que ver con el malestar de no poder expresar el género propio, no con ser trans en sí.
«La disforia ocurre cuando habitualmente el espacio seguro no está: cuando hay bullying escolar, cuando los papás rechazan, cuando no hay acceso a salud para bloqueadores puberales.»
La Dra. Francisca menciona en el episodio que la tasa de suicidalidad en personas trans puede llegar a ser hasta 14 veces mayor que en la población general. Y eso no viene de ser trans. Viene de lo que el entorno hace con eso.
por qué importa que le psiquiatra sea un espacio seguro
Ir a une psiquiatra que no ha trabajado sus propios sesgos sobre la diversidad sexual puede hacer daño, aunque esa persona no lo quiera.
«Si une psiquiatra o psicólogx creció con la idea de que ser homosexual, trans, lesbiana, etcétera, es una enfermedad, y no se ha dado cuenta de cómo eso impactó en sus sesgos, va a ejercer esa discriminación aunque no quiera, a nivel inconsciente», explica la Dra. Francisca.
Por eso el espacio importa. No se trata de que todes les profesionales sean LGBTIQ+, sino de que hayan hecho conscientes esos sesgos. «No quiere decir que ni tú ni yo estemos libres de cometer un error, pero estamos conscientes de ello y estamos abiertos a corregirlo, a trabajarlo, a cuestionarnos.»
En PrideMe, ese es el punto de partida.
Preguntas frecuentes sobre cuándo ir a un psiquiatra LGBTIQ+
¿Cuándo debo ir al psiquiatra y no solo al psicólogx?
Cuando la psicoterapia sola no está siendo suficiente después de un tiempo razonable, cuando hay diagnósticos que la evidencia clínica vincula con beneficio farmacológico (como trastorno bipolar, depresión mayor, trastorno de pánico), o cuando hay antecedentes familiares de trastornos de salud mental. No hace falta estar «muy mal» para consultar.
¿Los medicamentos psiquiátricos generan adicción?
La mayoría no. Los antidepresivos y antipsicóticos de uso habitual no generan tolerancia ni abstinencia, que son los criterios que definen la dependencia. Hay fármacos específicos, como las benzodiazepinas, que sí tienen potencial adictivo y se usan con más cautela. La indicación y el seguimiento los hace un profesional.
¿La psiquiatría sigue considerando la homosexualidad o la transexualidad como enfermedades?
No. La homosexualidad salió del listado de la OMS en 1990. La transexualidad dejó de ser «trastorno» en el DSM-5 (2013) y el CIE-11 (aplicado desde 2022) avanzó al concepto de «incongruencia de género». Ser LGBTIQ+ no es un diagnóstico ni una patología.
¿Qué pasa si el tratamiento farmacológico no me funciona?
Eso ocurre y es normal. No todos los medicamentos funcionan igual para todas las personas. Le psiquiatra ajusta la dosis, cambia el fármaco o combina opciones según la respuesta. Los ensayos clínicos reales duran entre 6 y 8 semanas antes de evaluar si algo funciona o no.
¿Hay psiquiatres especializades en salud mental LGBTIQ+ en Chile?
Sí. En PrideMe contamos con profesionales que trabajan desde un enfoque afirmativo, incluyendo médique psiquiatra con experiencia en diversidad sexual y de género. Puedes agendar una primera sesión con nuestro equipo si quieres un espacio seguro donde no tener que explicarte.
¿Quieres apoyo psiquiátrico o psicológico LGBTIQ+?
Si llevas tiempo sintiéndote estancade, si la ansiedad o la depresión no ceden, o si simplemente quieres saber si un apoyo psiquiátrico podría ayudarte, en PrideMe podemos orientarte. Nuestro equipo incluye psicólogues y médique psiquiatra con formación afirmativa y experiencia con personas LGBTIQ+.
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